
Jonathan se define como una persona ‘perfeccionista’ y ‘constante’. ‘La idea del sistema es facilitar la identificación de los hablantes’, dice.
Confiesa que su pasión por la investigación le viene de la más tierna infancia cuando dedicaba horas a desmontar trenes para entender su funcionamiento. Ahora le gusta pasar horas con su ordenador investigando nuevas aplicaciones y por ello, se define como una persona “perfeccionista” y “constante” que no se conforma “con asumir las teorías establecidas”.
Su constancia le ha llevado a conseguir el premio XI Accenture al mejor proyecto fin de carrera por un sistema de reconocimiento de voz para personas con discapacidad auditiva. Una innovadora aplicación ideada por Jonathan González Ríos, titulado en ingeniería por la UPV que permite a estas personas poder seguir conversaciones “en tiempo real” identificando “visualmente” a los interlocutores que participan en el diálogo.
“La idea del sistema es facilitar la identificación de los hablantes para que estas personas puedan participar en reuniones con múltiples interlocutores”, explica este investigador.
El experto explica que hasta ahora, el colectivo empleaba la técnica de la lectura de labios para seguir las conversaciones. Un método que, no obstante, tenía como dificultad la localización visual del interlocutor al participar varios hablantes al mismo tiempo. “Perdían mucho tiempo, al tratar de interpretar lo que decía cada uno”.
Para solventar esta problemática González ha desarrollado una aplicación de software que permite a las personas sordas seguir ‘on line’ múltiples conversaciones marcando con un color el asiento de cada hablante. “Se trata de una simulación en una mesa de reuniones, donde se sitúan los participantes y cada vez que habla uno de los participantes se ilumina su asiento”, detalla.
La ventaja que ofrece este novedoso procedimiento es que la persona puede identificar las “fuentes sonoras” visulamente, sin la necesidad de tener que “leer los labios” de los interlocutores. Junto con esta aplicación, puede ser también útil para que usuarios de Internet puedan localizar los hablantes en conferencias por webcams. “Es una aplicación que está dirigida a múltiples utilidades en la vida cotidiana”, remarca González.
Convencido de que “no se logra nada sin esfuerzo” asegura que una de las virtudes que le ha permitido alcanzar esta distinción ha sido su «constancia para no abandonar proyectos».
Una tenacidad que considera clave para abordar ideas innovadoras en un momento en el que “muchas empresas parecen no apostar decididamente por este nuevo campo”. “Las compañías, por el momento, no ven el beneficio directo de la innovacción y se centran más en producir para lograr rentabilidad a corto plazo”, indica.
González aconseja a los jóvenes que deseen emprender la aventura innovadora mantener un espíritu “inquieto” e “inconformista” apoyado en un trabajo diario que refuerce sus planteamientos propuestos. “Les tiene que gustar mucho lo que hacen para poder innovar, entender y estudiar nuevas propuestas”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario